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Las auténticas amenazas para los biocombustibles
El aumento constante de los precios de las materias primas, como los cereales o el maíz, apenas tiene que ver con los biocombustibles, al contrario de lo que muchos medios de comunicación intentan hacernos creer.
Algunos medios parecen no poner objeciones a las campañas de RRPP bien organizadas, careciendo de tiempo o interés para llegar hasta los hechos reales. En Europa, el uso de materias primas para producir biocombustibles no alcanza siquiera el 5% de la producción y en algunos países, como España, el porcentaje es aun menor, cercano al 1%. Sólo por ello, es obvio que el aumento de los precios no se debe a la conversión de esas materias primas en biocombustibles, dado que, simplemente, no hay suficiente producción a la que afectar. En Europa sigue habiendo más de 3 millones de hectáreas de buen suelo agrícola, que no se usan debido a las regulaciones de la UE. De modo que si hay escasez, ¿por qué no usar esos terrenos? Sin embargo, nos encontramos frente a unos lobbies con un gran interés en apuntar a los biocombustibles como los culpables de ese aumento de precios.Entonces, ¿por qué aumentan los precios? No hay ninguna razón única, sino una compleja serie de razones, como la creciente demanda de los países asiáticos y norteafricanos, las fluctuaciones en la producción debido a condiciones climáticas, el aumento de la cría intensiva de pollos y cerdos, los aumentos en los precios del transporte (y esto no tiene nada que ver con los biocombustibles, sino con los precios del petróleo), el comportamiento oportunista de unos agentes que, a la vista de estas campañas, almacenan materias primas para intentar venderla a mejores precios, o la entrada en este negocio de los fondos de inversión… Éstas son sólo unas pocas de las causas reales de los aumentos de precios. En la actualidad, sin embargo, los biocombustibles no son una de estas causas.
Las auténticas amenazas al desarrollo de un sólido sector europeo de los biocombustibles son dos: en primar lugar, el uso oportunista de la información que hacen poderosos lobbies anti-biocombustibles, que intentan convencer a la opinión pública europea y norteamericana de que los biocombustibles son una mala alternativa. Si tienen éxito en su intento de influir en la opinión pública, podrían obligar a los políticos a cambiar de rumbo.
La segunda amenaza real al futuro de los biocombustibles es su sostenibilidad. La mayoría de las materias primas necesarias para producirlos no proceden de Europa, sino de países en desarrollo, y en su mayoría siguen usándose por los sectores alimentario y de alimentación animal como materias primas de todo tipo de productos finales. Estamos hablando de productos como el aceite de palma, la soja, etc. Estos países en desarrollo, como Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay o Colombia en Sudamérica; Tailandia, Filipinas, Malasia o Indonesia en el Sudeste Asiático y ahora también un gran número de países africanos, ven en los biocombustibles una gran oportunidad para eliminar bolsas de pobreza o incluso desarrollar sus economías mediante la producción de más materias primas para el sector de los biocombustibles o el establecimiento de instalaciones de producción propias. Pero mantener durante este proceso un comportamiento humanitario y medioambiental sostenible no siempre constituye una prioridad, lo que conduce a la destrucción masiva de bosques tropicales en Sudamérica y el Sudeste Asiático, lo que a su vez da pie a la destrucción de la flora y la fauna aun existente y a multitud de dramas humanitarios.
Los biocombustibles constituyen de hecho una oportunidad histórica para los países en desarrollo, que deben comprender que a largo plazo la comunidad global sólo aceptará una producción sostenible de los mismos y que la presión para que reaccionen en este sentido irá en aumento. Por otro lodo, los grandes lobbies sectoriales de los países desarrollados deberían reflexionar sobre sus campañas "anti", no sólo debido a los aspectos poco éticos de su comportamiento (que seguramente no les importarán demasiado dado que ellos mismos iniciaron estas campañas), sino al menos porque, de acuerdo con mi opinión tras 25 años en RRPP, sus propias actividades de presión acabarán afectando a medio plazo a sus intereses.
Los biocombustibles estarán con nosotros durante mucho tiempo y, a diferencia de otras fuentes energéticas tradicionales no renovables, que han enriquecido a muchas personas, ofrecen la oportunidad de que muchas personas pobres vivan un poco mejor. Algunos de esos lobbies deberían tenerlo presente.
André Baken
Director general, Sustianable BioFuel Summits & Expos
